Me gustó bastante... fue como el bocadito que te echas a la boca antes de retirarte de la reunión, y me vino muy bien luego de mi no-provechosa tarde de cuantiestudio.
Hace bastante tiempo - confieso - que no veía un corto.
Saludos, Muchachita.
PS: Igual, es súper triste que la historia exista sólo para uno.
Cierto... en este minuto deben estar conectando los cables a las guitarras, preparando iluminación y ajustando los micrófonos... qué pena! :(
ResponderEliminarEl otro año sí que vamos! La gracia está en buscar con MUCHA anticipación la fecha para así empezar "a priori" con la venta de los riñones, je.
En un ratico más veo el corto y dejo su respectivo comentario... ahora estoy estudiando cuanti x3
:)
Ahora sí, procedo:
ResponderEliminarMe gustó bastante... fue como el bocadito que te echas a la boca antes de retirarte de la reunión, y me vino muy bien luego de mi no-provechosa tarde de cuantiestudio.
Hace bastante tiempo - confieso - que no veía un corto.
Saludos, Muchachita.
PS: Igual, es súper triste que la historia exista sólo para uno.
De nada pues... las Avellanas prometidas tenían que llegar a su destinataria.
ResponderEliminar=*