Y llegó la lluvia señores y al parecer llegó para quedarse.
Yo la fuí a recibir a la calle, donde ella está; si, justo allí.
Caminamos juntas de la mano, se impregnó en mi, en mi
andar y en mis pensamientos despavoridos.
Me acomañó con una buena conversación y una buena reflexión de la vida, me contó un par de secretos, de esos secretos a voces que todo el mundo sabe incluso yo, pero era necesario que me los contaran de nuevo; la situación lo ameritaba.
Me sentí feliz de sentirme acompañada por ella, de sentirme niña chapoteando en el agua, saltanto pozas y mirando al cielo con la esperanza de que la lluvia fuera tan renovadora que incluso limpiara las impurezas que no son visibles. La lluvia renueva, es agua que cae del cielo, la lluvia es... es como el llanto, pero en lo positivo de este, nos quita aquello que nos pesa, nos libera, nos hace sentir limpios, puros, incluso nuevos.
La lluvia siempre me confiesa secretos de la tierra, curioso que la lluvia hable de la tierra no?, pero así es. Me confesó que la vida es una cajita de sorpresas, que estamos aquí esperando la sorpresa de turno, pero no sólo eso, si no que nosotros también podermos ser y hacer sopresas y eso es lo más maravilloso.
...
Quiero ser lluvia.
Siempre puedes ser lluvia, es cosa de proponérselo.
ResponderEliminar(Te cuento algo? Como que me diste una idea para hacer una canción... veré si resulta)
Ehmmm... sí, lamentablemente hoy no era el mejor día para hablar. No se dieron las cosas... como en el fútbol, ¿no? (equis-de)
Sabes? Me dan ganas de hablar contigo, te ves re interesante. Sería bueno salir a tomar unas fotos por ahí, hablar y cantar algunas canciones. Tienes re buenos gustos en música, por lo que veo...
Te gusta el Bossa Nova?
Saludos! =)