lunes, 7 de abril de 2008

viaje


Bajo la escalera, abro la puerta, pongo llave para cruzar el pestillo, la guardo en mi bolso, camino. Miro, la calle está igual que ayer, no hay nada que haga mayor diferencia, salvo los vecinos que mueven sus vehículos y esa es la única parte del día en que veo gente pasar por aquí. Mucho silencio, mucho tiempo para contemplar todo. Camino, llego a la avenida principal, toda la gente camina con un rumbo fijo, pero muchas veces piensan en desvariar ¿Quién no ha tenido ganas de salir corriendo un día lunes a las 8 am.? . Lo mejor del lunes es que está muy lejos del próximo, eso dicen.Siluetas grises sobre las hojas recién caída spor el otoño que se instala como cualquier estación.

Hago parar una micro de cartel rojo, busco en mi bolsillo las dos monedas que son la llave para usar aquel transporte, el chofer me mira con indiferencia, a esa hora está cansado y pensando en llegar a su casa como cualquier padre de familia y más él , que está cansado y estresado con este constante agetreo de ires y venires de los ciudadanos , por aquello que al parecer son sus dominios. Camino por el pasillo , me siento en un asiento de cuerina café ,algo gastado por el uso diario , me muevo hacia la vetana y comienza la película. Calles y calles, un poco grises por la estación o por la mañana que siempre amanece enojada con su gente. Sube gente, mientras se rueda esta película. Una señora con gafas de jovencita espera a otra que viene y se abrazan , son amigas al parecer. Una chica que va a mi lado, conversa con su novio por su celular, se ponen de acuerdo para juntarse. Sigue el viaje, entramos a la calle principal, grandes árboles y hojas adornando el suelo. Piendo infinidad de cosas, que mejor guardo para mí y quizá comparta en este relato más adelante. Que raro me estoy dando tiempo de escribir. Me aucerdo, tengo que estudiar, me bajo de la micro , guardo esta entrada y la publico. Ahora me espera la guía d eevolutiva. El viaje puede esperar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario